Se trata de uno de los tres Puestos de Atención Médico Especializada (PAME) instalados en el país. Permitirá sumar 20 camas básicas al recinto hospitalario.

Este viernes 3 de julio quedó habilitado el Puesto de Atención Médico Especializada (PAME) del Ejército de Chile que fue instalado en las dependencias del Hospital de Illapel, estructura que tiene por objetivo ampliar la oferta de camas y ser un complemento para la atención de usuarios en la provincia de Choapa frente a la pandemia por Covid-19.
 
La carpa emplazada en la multicancha del centro asistencial, considera principalmente 20 camas básicas y 10 monitores de signos vitales, equipamiento facilitado entre el Ejército y la Red Asistencial del Servicio de Salud Coquimbo.
 
“Esta es una alianza estratégica que ha hecho el Ejército de Chile con el Ministerio de Salud en distintas zonas del país, donde se han instalado hospitales modulares y Puestos de Atención Médico Especializado, como éste, que permiten ampliar la capacidad operativa de los hospitales para dar frente a esta pandemia del Coronavirus con una mayor capacidad de camas o de consultas de especialidad. Esto nos permite entregar una respuesta inmediata y eficaz para la población”, comentó Claudio Arriagada Momberg, director del Servicio de Salud Coquimbo, quien visitó la zona para chequear en terreno la puesta en marcha de esta unidad. 
 
Por su parte, el Teniente Coronel José Ignacio Gómez, Delegado en Jefe de la Defensa Nacional de Coquimbo para la Provincia de Choapa, destacó que “este Puesto de Atención Médico Especializado tiene una capacidad para 20 personas y su objetivo principal es incrementar la capacidad que tiene el hospital en la zona. Vemos que es una estructura armada principalmente con un esqueleto inflable. Tiene una capacidad para estar climatizado, está montado sobre una superficie que le permite estar en cualquier tipo de terreno y también tiene la capacidad de soportar las inclemencias del tiempo como viento, lluvia, y hasta 10 centímetros de inundación”.
 
La estructura proveniente desde Antofagasta, comenzó su instalación el pasado miércoles 24 de junio en el recinto illapelino, donde espera ser un apoyo para las 46 camas básicas, 8 camas intermedias y 4 camas UCI que tendrá el hospital cuando se implemente la nueva Unidad de Paciente Crítico durante las próximas semanas.
 
En ese sentido, el Dr. Alejandro Césped, director Hospital de Illapel, profundizó en el uso que se pretende dar al PAME. “Esta ayuda cae del cielo, estamos muy agradecidos del Ejército que haya podido brindarnos este apoyo. En un primer momento, pensamos utilizar una parte para consultas ambulatorias y otra parte para pacientes hospitalizados no Covid. La idea es que acá podamos descargar el hospital con pacientes que no requieren tantos cuidados y que están en su fase final de hospitalización, para así ocupar la infraestructura del hospital para atender pacientes más complejos”, comentó el directivo.
 
En tanto, la Dra. Alejandra Álvarez, Subdirectora de Gestión Asistencial del Servicio de Salud Coquimbo, destacó que las 20 camas que aporta el Puesto de Atención Médica Especializada, contribuirán a complejizar las atenciones dentro del recinto provincial. “La complejidad de los pacientes que podremos atender en el Hospital de Illapel, va a ser mayor a la que se estaba atendiendo previamente. Esto permite disminuir los traslados de los pacientes hacia los hospitales más complejos como Ovalle, La Serena y Coquimbo. Esto le da a la población de Choapa, el poder atenderse y estar cerca de sus familias”, cerró la facultativa.
 
En la actualidad existen tres Puestos de Atención Médico Especializada desplegados a nivel nacional: uno en Arica, otro en Iquique y ahora se suma este tercer módulo en la ciudad de Illapel.  

Denis Cortés Vargas pidió a gerente de MLP que le informe cuantos trabajadores de fuera de la región llegarán a la provincia del Choapa y los días se quedarán. Hizo, además, un llamado a contratar mano de obra local. 

 Muy preocupado está el alcalde de Illapel, Denis Cortés Vargas, ante la información extraoficial recibida, que señala que 1.900 trabajadores llegarán a la provincia del Choapa, producto de una “parada de planta” de Minera Los Pelambres (MLP). A la autoridad le preocupa que este masivo arribo de personas, muchas de ellas desde fuera de la región de Coquimbo, se transforme en un foco masivo de contagios por Covid-19 en comunas como Illapel, Salamanca y Los Vilos.
 
    Por lo anterior, el jefe comunal illapelino envió un oficio, el pasado 17 de junio, al gerente general de MLP, Mauricio Larraín, en el cual le pide que se le informe cual es la cantidad de población flotante que la compañía minera espera recibir en la “parada de planta”. Junto con ello, Denis Cortés Vargas solicita saber si se le practicarán exámenes PCR previos a los trabajadores que lleguen a la zona, donde pernoctarán y cuantos días permanecerán trabajando en la minera. 
 
“Manifestar mi preocupación por la gran cantidad de personas que van a ingresar a la provincia, y que van a pasar por nuestra comuna, producto de esta parada de planta. Lo que nosotros necesitamos realmente es conocer los protocolos que se van a adoptar y la forma de operación”, señaló Denis Cortés. 
 
En el oficio enviado al alto ejecutivo de MLP, el cual fue derivado con copia a los seremis de Minería, Roberto Vega, y de Salud, Alejandro García, y que aún no ha sido respondido, el alcalde de Illapel basa su preocupación y necesidad de información en “el crecimiento exponencial de contagios por Covid-19 en país, la saturación de los recintos hospitalarios (…) y la escasa implementación clínica disponible”.  
 
    El alcalde de Illapel enfatizó que paradas de planta como la que se está anunciando deberían ser enfrentadas por MLP con mano de obra local. 
 
“(Es necesario) que se privilegie la contratación de mano de obra local para evitar la circulación masiva de personas en las comunas de la provincia, a la vez que se genera empleo para quienes hoy se ven profundamente golpeados por la crisis sanitara, social y económica producto de la pandemia”, sostuvo la autoridad. 
 
En este sentido, Denis Cortés Vargas indicó que Minera Los Pelambres debería adoptar similares medidas que está aplicando Codelco, empresa que privilegió contratar sólo personal de Calama para su faena en Chuquicamata. 

Mientras el COVID-19 sigue extendiéndose por el país, superando ya los 30 mil contagiados, en la región de Coquimbo la escasez hídrica continúa generando estragos en el sector rural. Más allá de la abrumadora presencia de la pandemia a nivel mediático, no se debe olvidar que para este año está pronosticado –hasta el momento – un invierno semejante al de 2019, el cual quedó registrado como uno de los más secos de los últimos 70 años, profundizando la grave situación de escasez que vive la región. Dentro de su territorio, la provincia del Choapa es quizás la zona más afectada por la falta de agua, con sus cuatro cuencas hidrográficas más importantes – Illapel, Choapa, Chalinga y estero Pupio – sometidas a un fuerte estrés hídrico, producto de la falta de lluvia y la sobreexplotación de la tierra, al punto que en la última temporada estival, ganado vacuno de la zona debió ser traslado al centro-sur del país para alimentarse, ante la falta de forraje natural.

A ello, se suma la situación de los embalses los cuales, hasta el 30 de abril pasado, se hayan en mínimos: Culimo en un 35%, El Bato en un 15%, y Corrales, en apenas, un 3% de agua embalsada, siendo éste último además, el que presenta el nivel más bajo de agua acumulada de la región de Coquimbo. Una catástrofe Luis Lohse, presidente de la Junta de Vigilancia del Río Choapa y sus Afluentes, explicó que a estas alturas, los regantes de la cuenca ya han dejado de sacar agua del embalse Corrales, lo que significa “que los canales están en uso al 8% de prorrateo, pero eso hay que ir viéndolo día a día”, explica.

Desde esa perspectiva, y con una época invernal que amenaza ser escasa o nula en lluvia, la prospección de pozos para sacar agua parece ser la única alternativa viable, además del uso eficiente de ésta. “O sino la situación sería peor”, comenta. ¿Pero y qué pasa si al final no llueve? Según el presidente de la Junta de Vigilancia del río Choapa, “más del 80% de los agricultores quedarían quebrados, porque no tendríamos agua para regar. Sería una crisis de tal magnitud, que no tendría registro histórico algo así”. Por eso insiste, en que la búsqueda de agua vía perforación de pozos es importante, aunque con ciertos matices. “Estamos perforando pozos con el objeto de poder alumbrar más agua. Pero también tenemos que hacerlo de forma responsable.

Todos esos pozos de hecho, van a contar con telemetría para ir viendo cuánto es el volumen prudente de agua que se puede sacar, con el fin de que no ya haya afectación para el consumo humano”, explicó. En cuanto a otras medidas concretas para alivianar la sequía, Lohse no es muy optimista, pues “no se ha logrado lo que se quisiera” y que de las reuniones con la autoridad, no se rescatado gran cosa. “Yo creo que aquí los recursos siempre van a ser pocos ante la crisis que se nos puede venir”, recordando que la crisis hídrica, tarde o temprano, conllevará efectos negativos sobre toda la cadena económica de la zona. “No hay que olvidar que Salamanca e Illapel por ejemplo, son localidades que han crecido mucho en los últimos años, por lo que la crisis hídrica al final, va a repercutir – y ya está repercutiendo - en el comercio y en el empleo”.

Escasos avances Para Marcela Jeneral en tanto, presidenta de la Junta de Vigilancia del río Illapel, nada indica que esto vaya a mejorar en el futuro inmediato. Es más, para ella “prácticamente no se ha avanzado nada en el tema hídrico”. “Somos la provincia más afectada. Hoy día yo puedo decir que nosotros tenemos agua en el embalse (El Bato) para la temporada 2020-2021 solamente para el consumo humano. ¿Pero dónde quedamos los pequeños agricultores, los agricultores de subsistencia? Porque nosotros no tenemos grandes productores aquí en el rio Illapel. Por lo tanto, esto ha sido un problema mayor que nosotros venimos anunciando hace ya 3 años”, señala. A diferencia de la cuenca del río Choapa, Marcela Jeneral, explica que el valle carece de pozos de extracción de agua, los cuales pretendían estar implementados en mayo. Sobre todo recuerda, para alimentar con el vital elemento, a los APR ubicados en el valle “de los cuales dependen, gran cantidad de población”, sostiene. En total afirma, serían unas 4.600 personas –sin contar a sus grupos familiares – los que se verían seriamente afectados por la falta de agua. “Como junta priorizamos el consumo humano de agua. Pero requerimos que el Estado pudiese construir unos pozos. Somos una cuenca pobre, en donde la mayoría de nuestros agricultores, al menos en la primera sección de la cuenca, viven de la actividad de subsistencia. Pero el actuar del gobierno es tan lento que me tiene cansada, pues el año pasado, estos puntos se pusieron sobre la mesa, en julio, y hoy día estamos llegando a junio de 2020, y no tenemos prácticamente nada, al menos en ese ámbito” afirmó.

Y ahora recortes Pero las malas noticias no se terminan aquí, pues este fin de semana, se conocieron las cifras que implicará el ajuste presupuestario anunciado por el gobierno en abril -y que implicará recortes en la mayor parte de las reparticiones públicas – para combatir la pandemia del coronavirus. Así, la Dirección de Presupuestos anunció que, de los 2 mil millones de dólares de recorte fiscal, más de 52 millones corresponden a Agricultura. ¿Qué implica eso? Disminución de recursos para programas importantes para combatir la sequía como el Plan de Desarrollo Caprino, -en donde se disminuye su presupuesto original de 2 mil millones de pesos a sólo 500 millones – el Plan de Recuperación de Suelos Degradados y planes relativos al fomento al riego, entre otros. Para el senador Jorge Pizarro, esta disminución de recursos, no cayó nada bien. “Es una decisión muy grave.

Para el sector criancero, nos costó un mundo conseguir los recursos para el programa de desarrollo caprino, y eso se recortó prácticamente a la mitad. Lo mismo sucede con el fomento que necesitábamos a la pequeña minería, y en el tema de la agricultura familiar campesina. No tener más allá de la ayuda social y financiamiento para retomar su actividad agrícola es algo que nos preocupa”, afirmó Pizarro. Y si bien el parlamentario, reconoció que es necesario realizar ajustes para evitar la propagación del COVID-19, lo que no se puede hacer “recortar inversión publica por ejemplo, que significan la implementación de proyectos que en la localidades más pequeñas significan activación de la economía local y contratación de mano de obra, como caminos o pequeñas obras de riego. Está bien recortar, pero focalicemos bien”, argumentó. Incertidumbre Para el presidente de la Asociación de Crianceros del Choapa en tanto, Héctor Báez, la decisión de recortar el plan es lamentable, más aún señala, porque dicho programa fue elaborado e impulsado por los propios productores. “Ahora hemos sabido que esa plata se va a ocupar en la pandemia.

Es muy lamentable, porque claro, ellos puedan a atreverse a ocupar recursos que ni siquiera les ha costado a ellos. A nosotros nos costó, y mucho. Ahora, ocuparán esa plata y nos dejarán tirados de nuevo con un proyecto que costó mucho sacarlo”, señaló. Báez critica además, que esta decisión se haya tomado, cuando se prevé un año seco, para lo cual, solicitó que el seremi del ramo y el director regional de INDAP, puedan reunirse con los dirigentes, reunión que se daría esta misma semana. Pero los número no mienten, y a estas alturas del año – afirma – se están observado los primeros abortos de animales, mientras que en algunas zonas, más del 80% de los animales ya han muerto. Por eso, para el dirigente criancero, la única alternativa real para modificar la crítica situación que viven a raíz de la escasez hídrica es, simplemente, que llueva. “Pero esperamos que el gobierno se ponga las pilas. Hay gente que hoy está pasando hambre.

Hoy día, por la pandemia, tenemos a todos los niños en las casas y eso implica un gasto mayor y creo que, si seguimos así, dentro de uno o dos meses, la gente va a bajar a los pueblos a asaltar los negocios porque no tiene que comer ni de que vivir”, advirtió. Y si bien, ha llegado ayuda en los últimos meses, el dirigente asegura que “no ha sido suficiente, ni siquiera para salvar 20 cabras”. Programas siguen funcionando Ante el difícil panorama que se presenta por la sequía, a lo que se suman ahora recortes presupuestarios que hacen más difícil abordar esta coyuntura, el seremi de Agricultura, Rodrigo Ordenes, afirmó que “nuestra prioridad número uno es la sequía”. La autoridad reconoció que “hay ajustes que se están realizando a nivel central”, y por lo mismo, respecto al plan caprino, aseguró que “hemos estado conversando con los dirigentes para informarles de esta situación y prontamente tendremos una reunión con ellos, para ver la forma de trabajo con esos 500 millones de pesos que deberán estar disponibles en la región para implementar pilotos, raciones alimenticias, o capacitaciones.

Es una situación que debemos abordar con los dirigentes crianceros”, señaló. Y si bien, aseguró Ordenes, el recorte de 1.500 millones de pesos al plan caprino, “aún no lo tenemos claro, pues todavía se está discutiendo a nivel central”, insistió en que debido a lo que se está viviendo con la pandemia “muchos ministerios están haciendo esfuerzos para poder contribuir a apoyar el programa económico del gobierno para ir en ayuda de distintas familias más vulnerables que tenemos a nivel nacional, incluyendo el sector rural”. Por lo mismo insistió, en que todos los programas del ministerio siguen ejecutándose “según toda la planificación que se estableció” con todos los servicios dependientes del ministerio. Pero entonces, ¿cómo se van a seguir financiando si habrá menos recursos? “Los planes se han ajustado, estamos tratando de ser lo más eficientes posible en poder ejecutar estos proyectos y trabajar directamente con los agricultores”, señaló.

En 2020 la sanitaria invertirá más de $220 millones en el programa de limpieza y mantención de sus redes de alcantarillado, que contempla 214 kilómetros en toda su área de concesión en la Región de Coquimbo.

Aguas del Valle presentó su Plan Invierno 2020 para las provincias de Limarí y Choapa, que este invierno contempla la mantención y limpieza de más de 25 kilómetros de redes de alcantarillado, con una inversión superior a los $26 millones.

Alejandro Salazar, subgerente zonal Limarí-Choapa de Aguas del Valle, explicó que “este trabajo lo hacemos de forma permanente en todas las comunas de nuestra concesión. Es una labor constante que nuestros equipos desarrollan arduamente y para este 2020, tenemos programada la mantención y limpieza anual de más de 58 kilómetros para ambas provincias”.

Debido a la situación de pandemia, la presentación del Plan Invierno fue realizada vía telemática y contó con la participación de representes de diversas juntas de vecinos de ambas provincias.

En la ocasión, el subgerente zonal, explicó y mostró en la práctica -a través de una transmisión online desde el centro de la comuna de Illapel- el trabajo de limpieza y mantenimiento preventivo que se realiza por medio del camión jet, y la video inspección de las redes.

Al respecto, el presidente de la Junta de Vecinos “Julio Medalla 1 y 2” de la Villa el Portal de la comuna de Ovalle, José Torrejón, comentó que “fue una muy buena actividad, muy interesante. Fue novedoso que me mostraran el funcionamiento de las máquinas que hacen la mantención y todo el trabajo que se realiza. Jamás imaginé que se encontraban tantas cosas en las tuberías, encuentro que es no tener cabeza echar basura que, al fin y al cabo, va a hacer daño a todos nosotros”.

Salazar hizo un llamado a la comunidad a realizar un buen uso del sistema de alcantarillado, evitando incorporar elementos ajenos a la red que puedan generar inconvenientes en el servicio, como obstrucciones y afloramientos de aguas servidas. “La mantención de las redes es un trabajo colaborativo que requiere del compromiso de toda la comunidad”, sostuvo.

Aguas del Valle recuerda que, ante cualquier consulta, los clientes pueden dirigirse al Fono Servicio 600 400 4444 y a la cuenta de Twitter @AguasdelValle.

CONSEJOS PARA CUIDAR LA RED DE ALCANTARILLADO

Juntar las hojas y basura en bolsas para depositarlas en los lugares indicados, con el fin de prevenir obstrucciones.

No abrir tapas de cámaras para evacuar las aguas lluvias.

Evitar arrojar toallas, plásticos, pañales u otros residuos al WC. Además de restos de alimentos o aceites al lavaplatos que pueden obstruir el sistema.

Denunciar el robo de tapas de alcantarillado, para evitar poner en peligro el tránsito de personas y vehículos, y el ingreso de objetos extraños a la red.

Estas se suman a las más de 5000 que ya han llegado para beneficiar a la comunidad en general en el marco del programa “Alimentos Para Chile”.

Medio millar de cajas de víveres del programa “Alimentos para Chile” llegaron a la provincia de Choapa para ir en ayuda de los conductores del transporte público, quienes han sido uno de los rubros que ha sentido más la crisis socioeconómica que ha generado la pandemia del Covid-19, producto de la falta de pasajeros.
 
La distribución se hizo en la propia Gobernación de Choapa, donde los representantes legales de cada asociación de colectiveros recibieron las cajas de alimentos que responden a una petición de los propios conductores, ya que el rubro se ha visto mermado por la crisis sanitaria. Ante ello el delegado de la Coordinadora Nacional de Conductores, Mario Pinto, se refirió a lo que significa esta entrega para los conductores, “contento por esta entrega que nos da la Seremia, agradeciendo al Consejero Cristian Rondaneli que hizo las gestiones y nos ayudó a lograr este objetivo de llegar con esta caja de mercadería”.
 
Por su parte el Seremi de Transporte Juan Fuentes, se refirió a lo que significa la entrega del beneficio. “Entendemos que esto no es una solución, es una entrega de emergencia, pero esperamos que pueda suplir en algo la falta de ingresos que ha tenido el transporte público en este tiempo”.
 
Mientras que el Gobernador Juan Pablo Gálvez se refirió a este apoyo que se está entregando, el cual se suma a las cajas del programa “Alimentos para Chile” que está siendo entregado por los municipios. “Esta ayuda de entrega de cajas familiares es para la gente que más lo necesita y en este caso es sumamente justificado que se entregue a los conductores de colectivos, que están pasando por momentos muy difíciles y esperamos salir de esto para volver a la normalidad, porque sostener esto un par de meses más se nos complica, por lo que hacemos el llamado a las personas a mantenerse en sus casas y cuidarse”.
 
Este beneficio irá en apoyo de los conductores de colectivos, así como también a los dueños mayores de 60 años de los vehículos de transportes, sumando así cerca de 6000 cajas de alimentos que han llegado al Choapa en el marco del programa “Alimentos para Chile”.