Clases virtuales sobre ejercicios kinésicos, talleres de autocuidado, de huerto y hasta de confección de mascarillas, han sido impartida a los adultos mayores en medio de la pandemia. 

Comienza la cuarentena en La Serena y Coquimbo, pero para los adultos mayores de la región, la situación de confinamiento ya se extiende por más de dos meses. Situación compleja para ellos, que ha provocado una modificación en sus rutinas, y afectaciones emocionales, psicológicas y físicas. 
 
“Debemos quedarnos en nuestras casas para no contagiarnos del virus, pero al permanecer en ellas se generan situaciones que no quisiéramos vivir como es el aislamiento, la soledad y la angustia”, cuenta María Teresa Zuleta, usuaria del programa Más Adulto Mayor Autovalente de Ovalle.
 
Realidad que ha sido constada por los profesionales del programa que ejecuta la Atención Primaria de Salud (en diez comunas), quienes han ideado estrategias para continuar realizando sus atenciones pese a las dificultades de confinamiento. Se trata de talleres de motricidad, estimulación cognitiva y de autocuidado para personas de la tercera edad que se realizan tanto de forma remota como domiciliaria, con el objetivo de evitar su deterioro físico y mental. 
 
“El programa vienen en nuestro auxilio. Los profesionales nos dan cada semana trabajitos, ejercicios físicos, juegos para que nuestra mente, circulación y sentidos se mantengan bien. La idea es mantenernos activos. Gracias a todos los que nos apoyan y nos dicen que somos valiosos e importantes y se preocupan de nosotros de nuestros problemas”, agrega la señora María Teresa Zuleta. 
 
Dado que el programa está pensado desde un ámbito participativo-presencial, a través de la realización de charlas, actividades manuales, juegos, trabajos de arte, llevarlo adelante en medio de la pandemia no ha resultado tarea fácil.
 
Según explica Paulina Rivera, encargada regional del programa del Servicio de Salud Coquimbo, a lo anterior se suma que un porcentaje importante de los usuarios no estaba familiarizado con la tecnología e incluso, algunos de ellos, no poseían equipos móviles aptos para reproducir videos.  
 
Pese a lo anterior, gracias al gran compromiso de los equipos y al entusiasmo de los adultos mayores, el programa logró reinventarse y salir adelante.  Así, se fortaleció la atención con la entrega de kit de materiales, instructivos, videos educativos y talleres por videollamadas. Durante estos meses se les ha enseñado a confeccionar sus propias mascarillas, a preparar comidas saludables, construir un huerto familiar y preparar pan amasado. Además, se han logrado impartir clases con ejercicios kinésicos y talleres de autocuidado. 
Un ejemplo de ello fue lo que realizó el equipo de profesionales de Combarbalá, quienes crearon una página de Facebook para poder compartir material educativo tanto para el usuario como para su entorno, además de entregar cuadernillos, donde se aconsejan actividades. “La rehabilitación física no se puede detener. Seguimos entregando la atención que necesitan nuestros usuarios”, indican. 
 
La encargada del programa regional explica que el rol los equipos ha sido fundamental en esta pandemia. “Han realizado tareas anexas, apoyando a los equipos epidemiológicos y dando soporte emocional, acompañamiento, fortaleciendo la red de apoyo, protegiendo el tiempo de ocio de una forma sana, además de acompañarlos en esta terrible epidemia”, enfatiza. 
 
Pese a las adversidades, el programa Más Adulto Mayor Autovalente ya se encuentra presente en diez comunas de la Región de Coquimbo: Ovalle, La Serena, Coquimbo, Canela, Monte Patria, La Higuera, Punitaqui, Salamanca, Combarbalá y Río Hurtado, siendo los últimos cinco municipios rurales, incorporados este 2020.